Alemania Vs. Italia: C63 S AMG, RS5 y M4 vs. Giulia Quadrifoglio
27/12/2017 Pruebas de manejo

Alemania Vs. Italia: C63 S AMG, RS5 y M4 vs. Giulia Quadrifoglio

¿Podrá el nuevo súper sedán de Alfa Romeo contra las versiones todopoderosas de Audi, BMW y Mercedes-Benz?

Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio Vs M4, RS5 y AMG C63 S

Durante el Especial de lo Mejor del Año que realiza cíclicamente Autocosmos, tuvimos la oportunidad de probar al nuevo Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio en pista. Los resultados fueron geniales, sin embargo, la mejor manera de poner en perspectiva el accionar del semental italiano es compararlo con su competencia, y por eso, durante los mismos días tuvimos en pista a sus principales adversarios: el nuevo Audi RS5, el BMW M4 y el Mercedes-AMG C63 S.

Tres alemanes contra un italiano, la cena está servida y promete ser suculenta, solo falta saber quién es el plato principal y quiénes los tentempiés.

Aperitivo: los 4 ingredientes

Además de la diferencia de nacionalidades, estos cuatro contendientes se pueden dividir de diferentes maneras, dos son coupé (Audi y BMW) y dos son sedanes (Alfa y Mercedes). Todos tienen motor longitudinal y todos (menos el RS5, que es quattro) descargan la potencia por las ruedas traseras. Completando el tema transmisiones, solo en el M4 el piloto estaba a cargo del embrague y de la palanca de cambios, en los otros hay cajas automáticas de 7 (Mercedes) y 8 relaciones.

Ahora pasemos al alma de estos deportivos, sus motores. Todos recurren a la inyección directa de nafta y al soplado del turbo, sin embargo, Alfa y Audi recurren a sendos V6, BMW a un 6 cilindros en línea y Mercedes es la única que mantiene el V8. Veamos cómo queda el panorama de sus performances:

Tabla de performance

 

Motor / Transmisión

Potencia

Torque

Peso

Velocidad Máxima

0 a 100 Km/h

Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio

2.9L V6

AT 8

510 CV a 6.500 rpm

600 Nm. entre 2.500 y 5.000

1.695 kg

307 km/h

3.9s

Audi RS5

2.9L V6

AT 8

450 CV entre 5.700 y 6.700 rpm

600 Nm. entre 1.900 y 5.000 rpm

1.730 kg

250 km/h (autolim)

3.9s

BMW M4 CS

3.0L 6 en línea / MT 6

460 CV a 6.250 rpm

600 Nm. entre 4.000 y 5.380 rpm

1.655 kg

280 km/h

3.9s

Mercedes-AMG C 63 S

4.0L V8

AT 7

503 CV entre 5.500 y 6.250 rpm

650 Nm. entre 1.750 y 4.500 rpm

1.715 kg

250 km/h (Autolim)

3.9s

Entrada – Audi RS5


Arrancamos el banquete con la nueva generación del A5 en su versión más radical, el único del grupo que recurre a tracción integral. Esto último quizás es lo que mejor lo define en pista, ya que se siente algo pesado y muy seguro, en detrimento de la diversión detrás del volante.

es más técnico que divertido

No nos engañemos, el nuevo Audi RS5 es muy efectivo, acelera tremendamente y frena muy bien, solo que es más técnico que divertido, al menos en pista. Con la electrónica encendida, se hace notorio que Audi te quiere dejar con hambre, interviniendo muy rápido en la conducción.

En el tipo de trazado del autódromo de Pachuca, México, donde realizamos el Especial de Lo Mejor del 2017, la tracción integral no fue tan determinante respecto de los otros 3, pero en calle el nuevo bólido de los cuatro anillos deja en claro que tiene reservas dinámicas de sobra para enfrentar cualquier camino. Fue el auto ideal para abrir el apetito de asfalto y ponerse a tono con la pista.

Primer plato  – BMW M4

El clásico de clásicos del segmento es el deportivo de BMW, ya sea como M3 (históricamente 2 y 4 puertas) o bajo la nueva denominación de la marca para las coupés, que lleva números pares.

es un plato que le gusta a todos

¿Por qué el M4 tiene este lugar de privilegio? Porque es un plato que le gusta a todos. La casa bávara sabe lo que es equilibrar un deportivo con un reparto de pesos ideal y muy buen trabajo en el diferencial para transmitir correctamente la potencia al suelo. No te voy a mentir, el M4 es genial, pero en este comparativo quedó algo relegado y esto se debe a que se siente un poco pesado y con una tendencia (muy ligera) a irse de trompa, que requiere mucha pericia para contrarrestar usando la potencia para movilizar el eje trasero.

Un elemento que me encantó y no me gustó al mismo tiempo es el display de luces en el volante. Lo genial es que te avisa cuando tenés que pasar de cambio al mejor estilo F1, lo malo es que parece una incrustación de baja calidad. Repetimos, BMW sabe muy bien lo que hace, este es SU territorio, pero hoy, nos divertimos más con los dos platos siguientes.

Plato Principal – Mercedes-AMG C 63 S

Ojo que este plato es potente: el encare de AMG para las versiones deportivas de Mercedes suele ser brutal, te diría que con un enfoque más estadounidense. ¿Por qué? Porque es la que apuesta por la mayor cilindrada, y si bien abandona los grandes bloques, es la única que sigue fiel al V8.

el mejor sonido del cuarteto

El resultado de esta decisión muscular de AMG es el mejor sonido del cuarteto (y eso que escuchar acelerar al Alfa es hipnótico) y una performance brutal, pero al mismo tiempo confiable y controlable. Para hacerlo simple, antes de salir a la pista, Eze Las Heras me dio el siguiente consejo: “primero dale un par de vueltas con los controles activados y cuando los apagues, ojo con el acelerador al salir de las curvas”.

Efectivamente, una vez que dejamos a la mecánica libre, el Mercedes-AMG C 63 S salía de cada curva resbalando el tren trasero gracias a las cantidades masivas de torque del V8. Yo creo que de haber tenido los muros de contención más lejos me habría animado a mucho más, especialmente porque era muy fácil reclamar el orden después de provocar la cola con el pie derecho.

Postre – Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio

Dejamos para el final al contendiente del otro lado de los Alpes por varios motivos. Es el primer sedán de Alfa con tracción trasera en muchos años, es el más potente del cuarteto con ADN Ferrari en su V6 y es un placer de manejarlo, necesitábamos irnos con algo dulce en la boca.

un néctar mecánico con un sabor inquieto

Ya te lo contamos en la prueba dedicada especialmente al nuevo Quadrifoglio: se siente lleno de vitalidad, en su aceleración y en la forma instantánea que responde al volante. Si queda relegado respecto del Mercedes es porque esta vivacidad se puede transformar en nerviosidad y eso resta algo de confianza, aunque -como comprobamos en la pista- te deja recuperar el control fácilmente.

Ese V6 tiene un sonido proverbial cada vez que el tacómetro emprende su meteórica marcha hacia las 6.500 rpm., un néctar mecánico con un sabor inquieto, que dentro de poco se mezclará con nuestra cocina local, ya que tendremos la suerte de verlo transitar por las calles argentinas en poco tiempo.

¿Cuál es tu favorito?

¿Te gustó el menú? En Autocosmos tenemos la suerte de pertenecer a una familia de restaurants gourmet y pudimos darnos el lujo de saborear los mejores exponentes de la cocina automotriz europea. Ojalá que con esta nota te hayamos podido transmitir un poco de todo el gusto que sentimos. Bon appétit.

 

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